En una inadvertida noche del 14 de marzo del año 2014, en una apartada y humilde casa de una olvidada finca llamada “La Campana” situada en un también olvidado barrio periférico de la capital cubana, el “Guatao”, nace como por voluntad divina, el Club Anarco-Capitalista de Cuba. Recuerdo que unos mese antes, Joisy García Martínez, bloguero y periodista independiente, había recibido de una extraordinaria amiga residente en los Estados Unidos de América, una cantidad numerosa de libros en formato digital que abordaban temas libertarios marcados por una perspectiva individualista de la sociedad, de autores que en aquel momento no nos decían nada, para ser más exacto, absolutamente nada.

Les estoy hablando de personalidades de la talla de, Ludwig von Mises, Friedrich von Hayek, Murray Rothbard, Frédéric Bastiat, entre otros, así como un ciclo de conferencias impartidas por el profesor Jesús Huerta de Soto, ¿se imaginan? Quizás para olvidarnos del hambre, o tal vez motivado por esa fuerza que la curiosidad imprime, comenzamos a devorar las aburridas noches con la lectura de aquellos libros “extraños”, sin imaginarnos jamás, que esas raras ideas surtirían un sublime efecto transformador en nuestras vidas. Eran aproximadamente las 9:00 pm. Nos encontrábamos sentados a la mesa, en silencio como siempre ocurría degustando de aquel cocimiento de Caisimón que servía de complemento a nuestras escasas comidas y que en muchas ocasiones se presentaba como nuestro único manjar, sumido cada uno en nuestros más íntimos pensamientos, cuando Joisy, inesperadamente, me dijo, “¿Por qué no creamos un Club, el Club Anarco -Capitalista de Cuba?” Y así fue cómo en una noche cualquiera del mes de marzo del 2014, surgió en esta esclavizada Isla, el Club Anarco- Capitalista de Cuba (CAC). Esa misma noche, quedó perfilado lo que sería la razón de ser del Club: “Sembrar en Cuba la semilla de la libertad”.

Sabíamos que no era tarea fácil llevar a cabo tal encomienda en un pueblo inculto, mono- adoctrinado, desinformado, o lo que es peor aún, mal informado, desmoralizado, desesperanzado, dividido, mutilado de todas las libertades, incluso la de pensar y la de expresarse. Un pueblo reverentemente resignado a la esclavitud, que su única razón de existencia lo constituye garantizarse diariamente la más básica de las necesidades humanas; la alimentación, sepultando, sin opción alguna, todo interés por el conocimiento y la elevación humana. Despertar el interés a los cubanos por la cultura y el conocimiento es algo que resulta extremadamente difícil, lo cual se justifica si tenemos en cuenta el legado que nos dejó Maslow con su pirámide, y es que no es fácil dedicarnos a cultivar nuestro intelecto, cuando no se tiene qué comer, es una realidad lógica e incuestionable que he experimentado en lo más hondo de mi ser. Es por ello considero, que a pesar de los momentos adversos, desesperanzadores e incluso ingratos, de los errores cometidos y las necesidades de todo tipo que padecemos, los objetivos de Club se han logrado, pues la semilla de la libertad ya está plantada, solo resta regarla con amor y esfuerzo y sobre todas las cosas, con nuestro ejemplo de hombre libre.

No podemos cosechar libertad cuando no lo somos. Tenemos que ser libres primero, pero no solo libres de conocimiento, si no, también, libres de convicción, libre de acción, libre de comportamiento. Hoy podemos decir, que existen cubanos que conocen el libertarismo y que han leído bibliografía libertaria, posibilidad que sólo es posible realizar en la recién creada Biblioteca libertaria “Benjamín Franklin” Hablemos ahora de la Biblioteca Libertaria “Benjamín Franklin”, Proyecto libertario cubano surgido como prolongación del Club Anarco-Capitalista de Cuba y del Instituto Mises Cuba. Quiero aclarar que esta Biblioteca no es 100% cubana, más bien es un híbrido internacional, pues no hubiese sido posible su existencia sin la colaboración y el apoyo de los hombres libres, de buena voluntad del mundo que dieron su apoyo y aporte incondicional para que este proyecto pudiera hacerse realidad. El objetivo de esta Biblioteca no es otro que el de cuidar de las semillas ya sembradas de la libertad por el Club Anarco-Capitalista de Cuba y sembrar otras nuevas, y para ello, contamos con un stock de libros en formato digital al servicio de las personas interesadas y como novedad contamos también aunque muy insuficiente aún con algunos ejemplares impresos, donados por amigos desde España y Canadá, lo cual amplía la posibilidad de los servicios. Además pretendemos hacer de la Biblioteca un centro de estudio y de enseñanza del pensamiento libertario a través de conferencias, debates y conversatorios sobre diversos temas y de hecho, ya lo es.

El pasado 24 de enero se llevó a cabo la primera conferencia sobre Introducción al Anarco-Capitalismo y el próximo día 24 de febrero se efectuará la segunda conferencia donde se abordará el tema de las leyes desde una óptica libertaria, inspirada en el pensamiento de Frédéric Bastiat reflejado en su libro, “La Ley”. No se imaginan cuántas cosas tenemos en mente realizar con este Proyecto, solo les pido paciencia y confianza plena, y les aseguro que esta vez, por el bien de los cubanos y de toda la humanidad, el libertarismo llegó a Cuba para quedarse.

¡Adelante la libertad!